Algo que tienes que partir sabiendo es que no encajo en el molde típico de la ingeniería. No puedo negar que soy lógica, estructurada y organizada (¡amo mi calendario!), pero mi perspectiva humanista hace que mis bordes sean bastante redondeados .
Me mueve el progreso y el bienestar humano, y encontrar esa chispa de originalidad en cada persona.
¿Mi paradoja favorita? Amo las rutinas, ¡pero no soporto la monotonía!
Si miras mi currículum, verás que estudié Ingeniería Civil Industrial en la Universidad de la Frontera. Mi formación potenció mi estructura, lógica y mirada estratégica, pero la vida me enseñó que aún había mucho más dentro de mí.
Crecí en Temuco, educada en el Colegio Alemán y rodeada de la belleza de la Araucanía. Al salir de la universidad, conecté con una realidad que me movió el piso: la profunda desigualdad en Chile. Eso desvió mi brújula desde la industria hacia el impacto social, llevándome a dedicar más de 10 años a transformar realidades desde la educación en Enseña Chile.
Allí entendí que las herramientas técnicas no son suficientes si no desarrollamos a las personas. Por eso, en 2014, hice las maletas y viajé a Estados Unidos para aprender cómo potenciar lo mejor de cada persona, certificándome como Gallup-Certified Strengths Coach.
Hoy, combino esa mente ingenieril con mi pasión por el desarrollo humano para ayudarte a ti a descubrir tus propias fortalezas.
Soy una mujer acuariana, bastante apegada a la definición de este signo de aire. Me fascina bailar, leer una buena novela policial o de ficción, hacer algún taller de manualidades, escritura creativa, baile urbano, etc. Aunque otros días me encanta quedarme en mi casa en pijama viendo una buena película o serie en Netflix, o mejor aún, ¡una carrera de Fórmula 1!
Soy una orgullosa hermana del medio, el jamón del sándwich en una familia con un padre que fue deportista profesional y una madre que se dedicó completamente a la gerencia de nuestro hogar.
Mi vida personal es hermosa e intensa. Soy madre de dos seres increíbles que son mi motor: un niño fascinante de 10 años y una niña atómica de 6. Y mi familia termina de completarse con mi pareja, Erwin, y nuestra Golden Retriever de 9 meses, Kira.
No me gusta decir que "soy ingeniera". Mi propósito y mis valores son lo que me determina y mi carrera profesional es una herramienta al servicio de lo que me motiva y moviliza.
En esta charla comparto 3 principios que aprendí en mi camino eligiendo un camino profesional no convencional.